El significado profundo de «La Casa», «Nuestra Casa».
febrero 21, 2020
Las «cocina teatro» o «cocina de diseño abierto» de las casas ARKIHAUS
febrero 25, 2020
Show all

El pozo canadiense, una alternativa sostenible para la regulación de la temperatura en el hogar

El cambio climático ha hecho que aumenten o bajen de manera extrema las temperaturas y nuestro métodos de refrigeración o calentamiento usualmente contribuyen aún más a aumentar el calentamiento global. Qué ironía, ¿verdad?

Afortunadamente cada vez buscamos más alternativas para consumir energía de una forma sostenible y que sea respetuosa con el medio ambiente. Por esta razón queremos presentar un modelo de climatización alternativo al tradicional, menos conocido para mucha gente, pero mucho más sostenible. Hablamos de pozos canadienses o provenzales.

¿Qué es un pozo canadiense o provenzal?

Es un método de climatización geotérmica altamente sostenible y eficiente que aprovecha el calor del subsuelo (energía geotérmica) para calentar o enfriar una vivienda. Consiste en conectar el interior de nuestros hogares con la tierra. Sobre los dos metros de profundidad, la temperatura del subsuelo permanece constante a lo largo del año y además coincide con la temperatura media del lugar.

Están formados por redes de tuberías ubicadas en el subsuelo exterior de las viviendas, conectados a ellas y que trabajan bajo el principio de la inercia térmica para ajustar la temperatura del aire que se emplea en la vivienda. Al circular por estos conductos, el aire adquiere la temperatura del terreno para posteriormente hacer circular el aire por la vivienda con o sin aporte térmico para conseguir las condiciones óptimas de confort. Este sistema no consume energía eléctrica, por lo que tras su instalación, la climatización de nuestra casa será más económica. Tecnología natural de bajo coste, ecológica, eficiente y sostenible.

Si la instalación está pensada para refrescar la vivienda en climas calientes, se llama pozo provenzal (por su origen en la Provenza, Francia). Sin embargo, si lo que se busca es el precalentamiento del aire en climas fríos, esta instalación se denomina pozo canadiense, por tratarse de una técnica originaria del país norteamericano.

En cualquier caso, una instalación de estas características servirá tanto para aportar calor en clima frío como para refrescar la vivienda en clima caliente siempre y cuando tengamos la garantía de que el suelo reúne las condiciones adecuadas para una instalación de este tipo. Para ello, siempre será conveniente realizar un estudio adecuado para conocer la clasificación del suelo según su conductividad térmica. Los suelos rocosos, arenosos o secos transmiten peor el calor y pueden condicionar la viabilidad de este tipo de sistemas.

¿Cuáles son las partes de un pozo canadiense?

Existen diferentes modelos de pozos canadienses en el mercado con algunas variaciones en los elementos, sin embargos todos están formados por las mismas secciones básicas que permiten que funcionen eficazmente:

  1. Punto de captación de aire: es un tubo que toma el aire del exterior. Este elemento suele elevarse por encima del metro de altura y es recomendable instalarlo en zonas donde el aire esté en constante movimiento, no estancado.
  2.  Filtro: se sitúan a continuación del punto de captación y su función es la de limpiar el aire que entra por él. En esencia, evitan el paso de polvo y suciedad al sistema de climatización.
  3. Tubo Intercambiador: es la tubería enterrada bajo tierra. Favorece el intercambio de temperatura entre el aire y la tierra. Su tamaño y grosor viene determinado por las características propias del terreno y de cada instalación.
  4. Pozo de drenaje: la función de esta sección del pozo es la de recoger y eliminar el agua generada por la condensación. Se ubica en la tubería, en el tramo final de la misma.
  5. Circulador de aire: es el elemento que impulsa el aire permitiendo que circule por todo el recorrido de la tubería. Según el sistema empleado, el circulador de un pozo pueden ser elementos como un ventilador o una chimenea solar.

Ventajas

Inversión económica inferior: comparado con un sistema de climatización y calefacción convencional, su coste es notablemente inferior.  Además si se instala en el momento de construir la casa, el ahorro económico es incluso mayor. Un aspecto a valorar en fase de planificación que nos aportarán muchos beneficios a corto, medio y largo plazo.

Gasto energético mínimo:  el gasto se limita al funcionamiento del extractor de aire, cuando dispone de él. Por lo tanto, el gasto energético en este caso es casi nulo. Reduce la demanda energética de la vivienda.

Gastos de mantenimiento reducidos: los únicos gastos de mantenimiento que precisa un pozo canadiense son los propios de cambiar los filtros, limpiar la tubería, o purgar el depósito de drenaje, aunque se recomienda realizar tareas mínima de mantenimiento rutinario.

Sistema natural, ecológico y saludable: al emplear un recurso local, abundante y totalmente natural como son el aire y la tierra,  se evita activar toda la cadena de actos de alto impacto ambiental que, por lo contrario, se activa cuando se utiliza una climatización artificial. Además, el pozo canadiense es muy saludable para los habitantes de las viviendas, ya que mantiene un buen nivel de renovación del aire y humedad, a diferencia de otros sistemas que resecan demasiado el aire. Aportan un elevado nivel de confort térmico. Aportan elevados niveles de calidad del aire interior de la vivienda.

Desventajas

Se recomienda instalarlo durante la construcción de la vivienda: Como se puede ver, la instalación de un pozo de este tipo es muy sencilla y no hay que hacer una gran inversión económica. El problema es que si no lo planificas y lo ejecutas en el momento de construir la vivienda, después, llevarlo a cabo es mucho más caro y complicado.

Necesita mantenimiento y una buena instalación: Como toda instalación, esta también puede llegar a generar problemas si no se realiza un mantenimiento adecuado o se realiza una mala instalación. Es necesario hacer el mantenimiento una vez al año como mínimo, porque la suciedad que se va acumulando, junto con la humedad, pueden causar que se genere moho y malos olores, trasladándose a la casa a través del circuito de circulación del aire.  

Necesita los filtros adecuados: Los filtros tienen que ser los adecuados, porque si no pueden provocar que el aire que entre en casa no sea de buena calidad. Es muy importante que el aire esté libre de gas radón, partículas de polen y malos olores.